sábado, 2 de febrero de 2013

Lógicas del amor.



El apetito de la vivencia perpetua del placer como amor se reduce al sentimiento de un algo no vivido, me parece apenas necesaria la explicación del amor como placer, placer como amor o amor como pregunta.


¿Por qué anhelamos ser víctimas –tomándolo como un placer dual- de un sentimiento que no sabemos cómo es?


La idea del amor es épocal y es un secreto su falta de la  característica  acrologica. Para seguir la lógica la línea  atemporal es necesaria aún si no sigue los mismos principios en su longitud. 


Pasión primaria (Descartes): Llegamos a la conclusión de la necesidad de dos sujetos para la expresión que deviene de la necesidad, tomando como necesidad lo referente a sentimiento (como pasión) primario. Así entonces se presenta la pregunta “¿A quién se ama cuando se ama?”, el sujeto amado se presenta como exclusivo y único, el amante como víctima del sentimiento que el otro crió. La pasión de la cual es ajeno el objeto amoroso no se inmiscuye en el desarrollo de la pasión que se presenta en el amante, el amante es el dolor.


Sentimentalidad (Barthes): Se hace necesario la pérdida de una característica a veces innata en lo sexual –lo indecente- para así considerar como amor el sentimiento sobrante, la sentimentalidad. Siendo la anulación por ayuno de lo que se considera en contra de lo moral, ¿qué, entonces, le dará el carácter excitante a la situación sexual? ¿Podremos, de alguna manera, anular la necesidad de esta característica, o al menos eliminar la sentimentalidad del concepto amoroso?


Invención (Lacan): Por fin llega la consideración de amor como invención, “Se ama con lo que a uno le falta” , el humano es el ejemplo de las carencias, si se ama con las falta se ama con todo, todo lo que no somos y se complementan los todos –que en realidad son nadas por ser faltantes -.


Pasión (Spinoza): La pasión se repite pero esta vez se presenta como diferente al deseo la cual está ligada a una causa exterior. Pero la pasión como emoción que engloba el deseo es universal, entonces si ya no se presenta en sí el deseo y se aparta de esta emoción como aparte, ¿no deja de ser una pasión?, las causas que llevan a la ejecución inconsciente de esto se reducen a un ansia de una emoción simple pero fuerte que puede ocupar excesivamente el cuerpo. 


Reminiscencia (Freud): El amor se transforma en una condición profundamente narcisista en la que repetición y rendición toman parte mayoritaria. “Aquello que liga al objeto aun cuando el apetito sexual no está presente”. El amor entonces es un deseo no masificado si se ignora la base del apetito sexual. 
 

“Somos una comunidad de puercoespines, no soportamos una proximidad demasiado intima, pero estando cerca hay menos frío”- Analogía de Schopenhauer.



En el amor se transgrede el espíritu  de los sujetos, el trabajo del transgresor y el sumiso se divide entre el amante y el objeto amado, siempre variante e inclasificable, deduciendo así el grado de goce auto erótico que tendrá lugar en encuentros sexuales. El transgresor como objeto de placer masificado y el sumiso como igual en el que cambian papeles en el tiempo, sin variar su papel de amante y amado.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Equiafinidad.

El albúr de amarterarse mientras se prometen palabras de amor eterno es una catarsis que augura un final iminente. Quizá la promesa eterna del mismo tenga la ceguera innata del amor.
"El amor es ciego".
¿Quién promete amor eterno si no la tinta impresa? El amor es deleznable y efímero, es indignante la promesa de una entelquia.


Metempsicosis.

Yo tenía su alma y el tenía la mía, llegamos a esa conclusión mientras él se desvanecía y yo lo veía como ausente mientras mi cerebro intentaba procesar la metempsicosis de la que fuimos víctimas. Para amar como nosotros lo hicimos era la única explicación que teníamos.

Él se calló mientras se iba y sé que pensaba en los estigmas de amplexaciones que teníamos en la piel, cuándo nos creíamos tiempo y la luna no llegaba cada día. El me decía Hero y se llamaba a sí mismo Leandro, como en el mito siempre vendría a mí.

Cuándo me miró así recordé los eximios sucesivos que eran nuestros días, teníamos deberes, pero ya no parecían obligaciones. Teníamos días libres que eran envidias de vates.
Cuándo me miró así no pudimos  amarnos más, porque ya nos amábamos con la carne, con el alma, su alma. Cuándo me miró así yo también me empecé a desvanecer.

Nunca estornudo 3 veces.

Porque siempre que estornudo a tu lado sigues impasible, yo volteo a ver si siguen tus ojos cerrados para poder seguir soñandote en vida, porque cuándo duermo nunca sueño, pero de hacerlo soñaría con el silencio de tus ojos y el color de tu nariz. Cariño, el placer en tus besos es mi epiteto preferido, no sé porque no sueño tus besos, no sé porque no sueño con tus labios, pero de hacerlo te soñaría magnífico.

Aveces te mueves y pienso que verte soñar es mi lullaby favorito, pero no cierro los ojos, porque cuándo duermo nunca sueño. Te veo a milimetros y a kilometros a la vez y compruebo que vivo soñando porque estoy segura que la realidad no es tan perfecta. Cuándo durmiendo frunces el ceño lo haces igual que cuándo intentas hacer crucigramas llenos de café y tinta. Ojalá pudiera soñarte o vivirte, contigo no sé en que realidad estoy, pero de hacerlo te viviría magnífico.

sábado, 18 de agosto de 2012

Soeces.

Si sólo supiera si soy, saldría sin sospechas, sería sustancialmente sonriente, 
sentiría sabores, sudores salados, sexuales. Sensualmente seduciría siluetas
 sin sumision, soñaría solamente situaciones sin superticiones soeces, sería 
sensata sin sonar sentenciosa. 

¿Somos?
Somos seres solitarios, sesos sangrantes, satiras sociales.
 Somos sustitutos subordinados, sombras sincronizadas, somos sustancias.